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¿Enseñamos a pensar?

Cada vez son menos importantes los contenidos, no porque no sean relevantes, sino por lo cambiantes que resultan. Tal y como dijo José-Ginés Mora Ruiz en la apertura de las JIIU 2013 de la UE: “Todo la información que le han enseñado a un estudiante de informática, está obsoleta el día que se gradúa” ¿No sería mejor dejar de obsesionarnos por los contenidos y centrarnos en enseñar a pensar a nuestros alumnos?

Pensar

Una de las formas más efectivas de conseguirlo es mediante la resolución de problemas. El profesor Pedro Allueva Torres, impartió el pasado 4 de julio en la UE el curso: “Desarrollo competencial de estudiantes: Resolución de problemas”. En el seminario se vio el funcionamiento del pensamiento  convergente, divergente y la metacognición.

Pensamiento convergente

El el más coherente de todos los pensamientos, estructurado y metódico. En muchas ocasiones, el simple hecho de plantear correctamente el problema nos acerca a la solución. Un ejemplo representativo del mismo es el de dividir la siguiente pieza en 4 partes:

4partes1

Puede parecer trivial, pero en realidad no lo es. Si se lo planteamos a nuestros alumnos en clase, estaremos tratando de hacerles pensar. Pueden utilizar conocimientos de geometría y si se frustran, les podemos dar la siguiente pista:  dividir la pieza en trozos en 16 cuadrados pequeños (4 en la parte superior, 4 en la intermedia y otros 4 en la lateral derecha). Dicho lo anterior, se acercarán mucho más a la solución, que podemos ver en la siguiente ilustración:

4partes2

  • Práctica para clase de informática: Buscar el mejor camino entre dos puntos de una ciudad.
    • Representación: Dibujar el problema puede ayudar mucho a pensar. Ahora que casi todos tenemos un gps en el móvil, este ejemplo puede ser muy cercano a todos ellos.
    • Criterios: Se pueden seleccionar algunos como distancia, velocidad, tráfico, interés turístico, etc.
    • Evaluación: Número de criterios seleccionados, eficiencia de la solución, etc.

Pensamiento divergente

En este caso nos encontramos con un desarrollo menos lógico y más creativo, es lo que también se llama pensamiento lateral. Muchas veces no se ve la solución a un problema por las limitaciones de nuestras propias creencias. Pensemos en el siguiente problema: Trata de unir los siguientes 9 puntos utilizando 4 líneas rectas contiguas sin levantar el bolígrafo del papel.

Figura-1

Seguro que nuestros alumnos (y nosotros mismos) podemos pasar un rato agradable con una hoja de papel y un bolígrafo tratando de solventarlo. Esa es uno de los motivos por los que mucha gente se divierte haciendo sudokus, porque no lo ven como un problema sino como un entretenimiento. Volviendo al problema en cuestión, veamos su solución:

Figura-2

Claro, ahora que lo vemos todo es mucho más fácil. Y aunque alguno podría alegar que es trampa salirse del área determinada por los puntos, ¿alguien dijo que no pudiéramos hacerlo? En eso consiste este tipo de entrenamiento.

  • Práctica para clase de informática: Plantear 5 formas distintas de resolver el problema de los dos puntos de una ciudad.
    • Planteamiento: Al forzar que busquen soluciones alternativas obligamos al estudiante a no conformarse con la primera de las encontradas. De esta forma fomentamos su creatividad y pensamiento lateral.
    • Evaluación: Número y originalidad de soluciones planteadas.

Metacognición

Como la propia etimología de la palabra indica, hablamos de conocimiento sobre el conocimiento y ¿qué mejor forma de empezar que saber lo que ignoramos? Tal y como decía Descartes: “Sólo sé que no sé nada” y eso ya es saber mucho. El verdadero maestro es el que se conoce a sí mismo.

Y ahora nos puede surgir una duda, ¿cómo poner en el aula una actividad que ponga en práctica los tres tipos de pensamiento?

  • Práctica para clase de informática: Incluir una fase inicial en el problema de unir dos puntos de una ciudad que sirva para conocer el punto inicial de los alumnos.
    • Planteamiento: Puede ser un test y luego una fase de tormenta de ideas. De esta forma, el alumno detecta la profundidad del problema y todo aquello que le falta por saber para poder resolver el problema.
    • Evaluación: Resultado del test y participación en la tormenta de ideas.

Bibliografía

  • Enseñar a pensar (Perkins, Smith, 1998)
  • Inteligencias múltiples (Howare, Gardner)
  • Problem-solving strategies (Grick, 19986 – Woldfokl, 2006)
  • El pensamiento lateral (de Bono)
  • El pensamiento creativo (de Bono)
  • El pensamiento lateral a prueba (ver artículo)
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